domingo, 6 de septiembre de 2020

LOS ORÍGENES DEL MUNDO GRIEGO: EL MUNDO MINOICO





Los orígenes de la cultura griega se hallan en la isla de Creta, donde entre el III y el II milenio a. C. se desarrolló la civilización minoica. ¿Qué es esto de minoico? ‘Minoico’ es un adjetivo derivado de Minos. Según el mito, la leyenda, Minos era el hijo del dios Zeus y de Europa. Para resolver la cuestión de quién debía ser el rey de Creta y probar que él, Minos, y no sus hermanos, tenía el apoyo de los dioses, rogó a Poseidón, dios del mar, que enviara un toro del mar y le prometió sacrificarlo en su honor. Poseidón envió el toro pero Minos quiso conservarlo. Poseidón, encolerizado por el incumplimiento de la promesa, hizo que Pasífae, esposa de Minos, desarrollara un amor monstruoso por el famoso toro. Se disfrazó de ternera y concibió -¡horror!- un ser mitad hombre, mitad toro, el Minotauro. Avergonzado, Minos ordenó a Dédalo que construyera un laberinto donde encerrar al monstruo: el laberinto de Cnosos. Allí vivía encerrado alimentándose de los jóvenes que la ciudad de Atenas mandaba cada año como tributo.
 
El caso es que cuando en el siglo XIX un arqueólogo llamado Arthur Evans desenterró en Cnosos (Creta) restos de un palacio que le recordó al laberinto del mito, decidió llamar a la cultura que desenterró civilización minoica.

Representación de la diosa madre, símbolo de la fertilidad

Fresco del palacio de Cnosos que representa el juego del salto del toro

Fresco de delfines, también del palacio de Cnosos


Palacio de Cnosos. La pintura es fruto de la reconstrucción polémica del palacio que hizo Arthur Evans


 
Arthur Evans
Después de años de alimentarse de los muchachos y muchachas que desde Atenas se veían obligados a enviarle al rey Minos cada siete o nueve años, según las versiones, el Minotauro acabó muriendo a manos -o mejor, puños- de Teseo. Teseo era el hijo de Egeo, el rey de Atenas, y harto de ver cómo los atenienses morían devorados por el Minotauro, se ofreció como voluntario como tributo -¿os suena?-. Cuando llegó a Cnosos -en Creta, recordad-, Ariadna, hija de Minos y Pasífae, se enamoró a primera vista de él y le ofreció sabios consejos para acabar con el monstruo y, sobre todo, conseguir salir del inextricable laberinto. Cuando se adentrara en él, debía ir desenrollando un hilo que le indicara posteriormente el camino que debía hacer a la inversa. A cambio de su ayuda debía, eso sí, llevarla con él a Atenas, pues de otro modo ella sufriría la ira de su padre Minos. Teseo accedió y, por supuesto, consiguió derrotar al Minotauro con sus golpes y salir del laberinto gracias al ingenio de Ariadna. Sin embargo, no le fue muy leal a la princesa, pues la abandonó en una isla de camino a Atenas. Eso sí, a ella no le duró mucho el disgusto, pues pronto se encontró con Dioniso, el dios griego del vino y el desenfreno -el Baco de los romanos, de ahí lo de bacanal-, que la convirtió en su esposa. En cuanto a la llegada de Teseo a Atenas, no fue del todo triunfal. Tan satisfecho iba de sí mismo, que olvidó que había acordado con su padre Egeo que si la expedición tenía éxito debía izar en el barco velas blancas. Su padre aguardaba impaciente en la costa y, al ver el barco sin las velas blancas, entendió que Teseo había fracasado y muerto. No pudo soportar el dolor y se suicidó arrojándose al mar, que, desde entonces, pasó a llamarse Egeo. Este es uno de los mitos griegos más célebres y pervive aún en la cultura popular. Como muestra, aquí tenéis una escena célebre de El nombre de la rosa, la magnífica novela de Umberto Eco y película de Jean Jacques Annaud, en que sus protagonistas consiguen salir de la enrevesada biblioteca gracias a que Adso recuerda el ingenio de Ariadna. 
 

Ya lo veis, mis jóvenes amigos, tan solo hace falta prestar algo de atención para descubrir que la cultura clásica sigue muy, muy viva.

martes, 14 de abril de 2020

GRIEGO II: LA HISTORIOGRAFÍA (I): HERÓDOTO



Χαίρετε πάντες!
 



Poco después de la II Guerra Mundial Hana, la enfermera del clip que acabáis de ver, se instala en una villa abandonada de la Toscana junto a su enigmático paciente, el epónimo “paciente inglés” (El paciente inglés, Anthony Minghella, 1996), cuyo cuerpo fue abrasado por el fuego. Allí, además de utilizar los tomos de la biblioteca para reparar la escalera, ambos desgranan sus historias, las propias y las de Heródoto, al que el paciente se refiere como “el padre de la Historia”.

Es precisamente esta mención la que nos trae aquí hoy, pues, estudiada la épica, la literatura didáctica de Hesíodo y los epinicios de Píndaro, nos toca adentrarnos en la historiografía. Es justo lo que vais a hacer vosotros elaborando un documento que responda a las siguientes cuestiones:

1) ¿Qué es la historiografía?
2) ¿Por qué Heródoto recibió el sobrenombre de “el padre de la Historia”?
3) Datos biográficos de Heródoto
4) ¿Cuál es el tema fundamental de su obra?
5) ¿Qué se suele destacar de su metodología histórica en oposición al otro gran representante de los historiadores griegos, Tucídides?

[Os adjunto un pasaje sobre Heródoto extraído del magnífico El infinito en un junco de Irene Vallejo (Siruela, Biblioteca de Ensayo) para que os hagáis cierta idea]



Bonus track: Vuelve a ver el clip y contesta 1. Resume el episodio del rey Candaules y Giges; 2. ¿qué significa "epónimo"? Pon tres ejemplos de sustantivos epónimos.

lunes, 21 de mayo de 2018

EL CALENDARIO ROMANO



Veíamos el otro día a propósito de la erupción del Vesubio que se produjo el 24 de agosto del año 79 d. C. Sin embargo, a la hora de indicar la fecha, Plinio el Joven, el autor de la carta en que se describe la erupción, lo hacía de una manera que nos puede resultar un tanto extraña o llamativa: ante diem IX Kal(endas) Sep(tembres), es decir, “nueve días antes de las Kalendas de septiembre”.
Digamos, para empezar, que el término “calendario” deriva precisamente del nombre latino kalendas, que era el nombre que recibía el primer día de mes y coincidía con la aparición de la luna nueva. Solo tres días al mes tenían nombre propio:
El día 1: Kalendae: las calendas
El día 5: Nonae: las nonas
El día 13: Idus: los idus (El célebre asesinato de Julio César tuvo lugar en los idus de marzo del 44 a. C.)
En los meses de marzo, mayo, julio y octubre (acordaos de la regla mnemotécnica marmajulo) las nonas eran el 7 y los idus el 15.
Cuando la fecha que se quería indicar no coincidía exactamente con esos días, se indicaba que había sucedido el día antes –o el día después- de estos, o bien tantos días antes de la fecha de referencia posterior más próxima, como en el caso de la erupción del Vesubio.
En origen el calendario constaba de diez meses (de marzo a diciembre) y esa es la razón por la que septiembre, que para nosotros es el noveno mes, se forma sobre el numeral septem (“siete); octubre, que para nosotros es el décimo mes, se forma sobre el numeral octo (“ocho”); noviembre, que para nosotros es el undécimo mes, se forma sobre el numeral novem (“nueve”); y diciembre, que para nosotros es el duodécimo mes, se forma sobre el numeral decem (“diez”). En sucesivas reformas se añadieron dos meses, enero y febrero, y la duración del año pasó a ser de 365 días. La forma actual de nuestro calendario se la debemos, mutatis mutandis, a Julio César.
Los meses tomaban su nombre, por lo general, de los dioses:



CALENDARIO JULIANO
ORDEN
NOMBRE
ORIGEN DEL NOMBRE
1
ianuarius
dios Jano, dios de los principios
2
februarius
dios Februo, dios etrusco de la muerte y purificación
3
martius
dios Marte
4
aprilis
 apru palabra etrusca para “espuma” (Afrodita) // o bien aperio (“abrir”)
5
maius
diosa Maya, relacionada con la fertilidad y el crecimiento de los seres vivos
6
iunius
diosa Juno
7
iulius
Julio César
8
augustus
Augusto
9
september
el numeral siete
10
october
el numeral ocho
11
november
el numeral nueve
12
december
el numeral diez

Los días de la semana se relacionan también con los dioses



DÍAS DE LA SEMANA
NOMBRE
NOMBRE LATINO
ORIGEN
lunes
Lunae dies
día de la Luna
martes
Martis dies
día de Marte
miércoles
Mercurii dies
día de Mercurio
jueves
Iovis dies
día de Júpiter
viernes
Veneris dies
día de Venus
sábado
Sabbatis dies
día del Sabbath (influencia judía)
domingo
Domini dies
día del Señor (influencia cristiana)

Curiosidad: existe un latinismo, ad kalendas graecas, “para las kalendas griegas”, que se emplea para referirse a que algo sucede tarde, mal y nunca.