miércoles, 16 de febrero de 2022

LA COMEDIA LATINA: PALLIATA



La comedia latina es un claro ejemplo de que en cuestión de Literatura los romanos no fueron muy originales. En efecto, Horacio, uno de los más grandes poetas latinos (s. I a. C.), escribió Graecia capta ferum victorem cepit, que estoy segura de que habréis traducido correctamente como “la Grecia conquistada conquistó al fiero vencedor”. Se refiere el poeta a que cuando los romanos iniciaron sus campañas de conquistas y se hicieron con la Magna Grecia, las colonias que Grecia tenía en la península Itálica, así como cuando Grecia pasó a ser una provincia más de la República Romana (146 a. C.), no se produjo el característico proceso por el que el vencedor le impone su cultura al vencido. Se produjo, al revés, un proceso de aculturación inversa, pues los romanos fueron capaces de apreciar la superioridad de la cultura griega y, como veremos el curso que viene, la Literatura Latina bebe siempre de modelos griegos.
Un caso muy característico de esta influencia es el de la comedia latina, cuyos principales representantes son Plauto (s. III-II a. C.) y Terencio (s. II a. C.). Ambos cultivaron un tipo de comedia que recibe el nombre de palliata, que toma su nombre del pallium, el manto que llevaban los actores y que, como todo lo demás en este tipo de representaciones, era de imitación griega.
Los nombres de los personajes eran griegos, las ambientaciones eran griegas, los personajes eran prototipos de la comedia de Menandro, etc. Pensad, si no, en Anfitrión de Plauto, cuya acción transcurre en Tebas.
Por lo que se refiere a la trama, ya habéis tenido la ocasión de leer y ver cómo es intrascendente, se basa en el equívoco y en el enredo, con el único objeto de hacer reír. El humor se logra, asimismo, a través de lo soez y lo procaz, lo escatológico, aunque, por lo general, en los montajes actuales de Plauto, el recurso principal para lograr comicidad suele ser el anacronismo, ese recurso por el que se atribuyen a una época categorías que corresponden a otra.


viernes, 4 de febrero de 2022

GRIEGO II: PARA REÍRNOS UN POCO... ¡"LAS NUBES" DE ARISTÓFANES!

Ya sabéis que para los griegos el drama o teatro cumplía una función didáctica y normalmente asociamos esta a la tragedia. Antígona, Edipo Rey, Medea o Bacantes, entre otras, mostraron al ateniense del s. V a. C. adónde conducían la ruptura de los cánones o la desmesura, al desastre. Mediante la contemplación de la desgracia ajena, el público se purgaba de paso de deseos perjudiciales. O eso pretendía, al menos, la tragedia.

Sin embargo, también la comedia cumplía una función en la pólis. Se suele decir que la comedia griega se ocupa también de temas serios -al contrario que la latina- pero con un tono desenfadado. Y su maestro absoluto es Aristófanes. Podéis leer sobre él en los apuntes. Una de sus comedias más célebres es Las Nubes, en la que critica "la nueva educación" y la sofística, encarnadas en la figura de Sócrates. Con él se encuentra Estrepsíades en su -de Sócrates- escuela "el Pensadero", adonde llega decidido a aprender lo necesario para despistar a los acreedores que lo persiguen. Sin embargo, allí se muestra incapaz de aprender nada y acaba mandando a su hijo que, como descubriréis si leéis la comedia, acaba aprendiendo demasiado. ¡Ay! Aquí os dejo un par de páginas que siempre me han resultado muy divertidas.



 
Edición y traducción de Francisco Rodríguez Adrados y Juan Rodríguez Somolinos (Cátedra, Madrid, 1995)