jueves, 8 de octubre de 2015

UNA DE GRAMÁTICA: ¿QUÉ ES EL CASO?



Llevamos ya unos cuantos días trabajando sobre textos -pequeños, pero textos- latinos y griegos y descubriendo una nueva categoría gramatical: el caso. Recordemos, para empezar, qué es eso de “categoría gramatical”, que definíamos como “contenidos de expresión obligatoria según clases de palabras”. Englobamos bajo la etiqueta de categoría gramatical todos aquellos significados que debemos expresar obligatoriamente cada vez que decimos un nombre, un verbo...
Tomemos, por ejemplo, el sustantivo “niñas”, que significa ‘persona de corta edad’, ‘femenino’, ‘plural’. O el sustantivo “anciano”, que significa ‘persona de elevada edad’, ‘masculino’, ‘singular’. De todos estos contenidos, hay algunos que no son obligatorios (‘persona de corta edad’, ‘persona de elevada edad’...). De hecho, hay muchísimos sustantivos que no tienen tales significados. Sin embargo, los otros contenidos, que englobamos bajo el nombre de género y número, están soldados al sustantivo. ¡Premio para el que sea capaz de decirme un sustantivo sin expresar, al mismo tiempo, su género y su número! ¿Alguien? ¿No? ¿No? O para el que sea capaz de decir una forma verbal sin expresar, a la vez, su persona, número, tiempo, modo y voz. ¡Imposible también! Pues bien, esos contenidos que expresamos obligatoriamente son las categorías gramaticales.
En latín y el griego las categorías gramaticales del sustantivo son el género, el número y, por supuesto, el CASO. Decimos que el caso es cada una de las variaciones formales que experimenta un sustantivo según su función en la oración. Véamoslo, de nuevo, con ejemplos. En las siguientes oraciones la palabra “lobo” desempeña diferentes funciones:
El lobo acechaba a su presa (Sujeto)
¡Qué dientes tan grandes tienes, lobo! (Apelación)
Los cazadores apresaron al lobo (Complemento Directo)
La resistencia del lobo es enorme (Complemento del Nombre)
Los cazadores le dieron al lobo su merecido (Complemento Indirecto)
La niña de la caperuza roja se encontró con el lobo (Complemento Circunstancial)

Si prestáis atención a estos ejemplos, veréis que en todos ellos la palabra “lobo” desempeña diferentes funciones y que, no obstante, no ha variado su forma. Pues bien, en latín -y en griego- su final habría cambiado en cada ocasión. Y cada uno de esos finales recibe el nombre de caso y sirve para una o varias funciones sintácticas.
Los casos del LATÍN son:
CASO
FUNCIÓN
Nominativo
Sujeto, Atributo, Predicativo (Suj)
Vocativo
Apelación
Acusativo
CD, CC (con o sin preposición)
Genitivo
CN, C. Régimen
Dativo
CI, C. Régimen
Ablativo
CC, C. Régimen

Los casos del GRIEGO son:
CASO
FUNCIÓN
Nominativo
Sujeto, Atributo, Predicativo (Suj)
Vocativo
Apelación
Acusativo
CD, CC (con preposición)
Genitivo
CN, CC (con preposición), C. Régimen
Dativo
CI, CC (con o sin preposición), C. Régimen

Figuran en negrita las funciones más usuales.
Ya sabéis, espero, lo que es el caso y deberíais saber también, a estas alturas, las funciones más habituales de cada uno de ellos. Si no es así, convertid estas tablas en vuestro mantra. Pegadlas en la nevera, colocadlas bajo la almohada, repetidlas en voz baja o gritadlas a los cuatro vientos pero aprended, por favor, los casos y sus funciones, si no queréis que el curso se convierta en una película de terror...


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