jueves, 24 de septiembre de 2015

LATINE LOQVAMVR, DISCIPVLI! (EL SISTEMA FÓNICO DEL LATÍN)



¡Estudiantes! ¡Hablemos en latín! Y para hacerlo con corrección, aquí os dejo una pequeña descripción articulatoria de la realidad que esconde su alfabeto.
CONSONANTES: son aquellos sonidos en cuya articulación el aire encuentra un obstáculo a su salida.

Según las características de este obstáculo y la manera de vencerlo, hablaremos de OCLUSIVAS o FRICATIVAS.

Las OCLUSIVAS son sonidos en los que se plantea un obstáculo total que se vence con una explosión. Según el punto donde se sitúe este obstáculo hablaremos de


PUNTO DE ARTICULACIÓN

SONORAS
(+ vibración de las cuerdas)
SORDAS
(- vibración de las cuerdas)

LABIALES

[b]
[p]

DENTALES

[d]
[t]

GUTURALES
(en el velo del paladar)

[g]
[k] (“c”, “k”, “qu”)


¡OJO! Aquí os dejo un par de imágenes significativas que os ayuden a recordar cuáles son las oclusivas sonoras (a la izquierda) y cuáles las sordas (a la derecha)














Las FRICATIVAS son sonidos en los que se plantea un obstáculo parcial que se vence con fricción. Al contrario que las oclusivas, son sonidos continuos. En latín son fricativas:
[f]: fricativa, labiodental (se realiza con los dientes superiores sobre el labio inferior), sorda

[s]: fricativa, ápicoalveolar (se realiza con la punta de la lengua sobre los alveolos, la parte del paladar inmediatamente anterior a los incisivos superiores; la parte que se quema cuando comemos pizza muy, muy caliente...)

Las NASALES son sonidos en cuya articulación el aire sale parcialmente por las fosas nasales. De ahí que, cuando estamos resfriados y con la nariz taponada, no podamos pronunciarlas con propiedad. Según su punto de articulación, distinguimos entre

                        [m]: nasal, labial

                        [n]: nasal, dental

Restan, en fin, las LÍQUIDAS:   

[l]: líquida, lateral

[r]: líquida, vibrante

Las VOCALES son sonidos en cuya articulación el aire encuentra una salida franca, sin obstáculos, a través de la cavidad bucal. Las diferencias entre unas y otras radicarán en el grado de apertura de esta cavidad y en el lugar más anterior o posterior donde se realice el sonido. 

De todos modos, lo que nos interesa aquí es que, pese a las apariencias -solo hay cinco grafías-, el latín no tiene cinco vocales, sino diez:

                        ā, ă, ē, ĕ, ī, ĭ, ō, ŏ, ū, ŭ

La diferencia entre ā y ă estriba en su duración; la primera es más larga que la segunda. Y esta diferencia, que en nuestra lengua no tiene consecuencias, servía en latín para distinguir significados.
Así, sōlum significa en latín “solamente”, frente  a sŏlum, que hace referencia al sustantivo “suelo”.

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